domingo, agosto 21, 2016

Ella sueña despierta. Se sueña en ese sueño que se repite sin pausas ni puntos aparte.
Espera se cumplan las palabras de aquella canción, que era sólo una brisa de invierno nada más. Los días más largos no están lejos.


domingo, mayo 29, 2016

Jugar

Solemos evitar sentir nuestra realidad.
Ah si?  (shhh! casi siempre, es un secreto)

Solemos entregarnos a mundos imaginarios, donde somos capitanes de barcos inmensos, atravesando un sin fin de aventuras amables, disfrutamos observar nuestra sonrisa y nuestra convicción de que si alcanzamos todo aquello entonces si seremos felices. Todo esto, lo "pensamos" acostados en nuestro sofá, al final de un día que no tuvo tanto sabor como hubiésemos querido, pero bueno, tal vez mañana si lo tenga y entonces....y entonces otra vez nos descubrimos en este juego de "evitarnos". Sin darnos cuenta hace rato que somos dos, "el que piensa" y "el que vive lo que pensamos". Pero ninguno de ellos somos nosotros mismos! Para cuándo dejar esta dualidad que no nos lleva a ningún lado y menos a disfrutar el momento en el que estamos?
Disfrutar el momentooooooooooooo. (léase como una constancia, el momento-instante que es el único momento presente) no estoy hablando de, soy feliz porque me contestó el whatsapp, o porque conseguí trabajo o porque algo pasó en el pasado que me hace feliz ahora. No es muy contradictorio? Entonces qué estamos haciendo? vamos al pasado a buscar eso que nos "hizo" felices para perpetuarlo en el presente , pero sin darme cuenta evito "vivir" mi presente, se entiende? No importa. Les cuento algo mejor.

He evitado a lo largo de mi vida mi soledad, porque yo "creía", que era muy desolada, muy triste y aburrida por decir alguna cualidad. Me había consolidado a la idea que ser exclusiva a un otro me salvaría de sentirme en soledad. Pero ella no quiso evitarme y me invitó otra vez a transitarla. OK, dije, acepto, me entrego al vacío.
Y pasa el tiempo y aun sigo esperando "sentir" ese vacío. Qué vacío si la soledad está "llena" de instantes?
La soledad es una señora baldeando la vereda, un chico que bebe agua de una fuente luego de un paseo en bicicleta, un perro olfateando el trasero de un otro, una mirada fugaz, unos árboles inmensos que nunca había visto, que me paren por la calle y me pidan un cigarrillo en inglés. La soledad me encanta! La soledad está llena! Y a mis 40 años vine a darme cuenta? Sí, a mis 40 años me animé a animarme a enfrentar una de mis tantas creencias que me tenían agazapada en el sótano de mis posibilidades. Salir de mi zona de confort, lo llamo.
Y lo más curioso es que cuanto más en compañía estuve a lo largo de mi vida, más sola me sentí, o mejor dicho no me sentí tan en paz. Quizás porque tenemos tanto miedo de perder esa compañía que nos "protege" de sentirnos "solos", que al final no nos damos cuenta lo "poco" que estamos viviendo, no vaya a ser que si vivimos intensamente perdamos ese"otro". Ahí es cuando me di cuenta que me estaba evitando. A mi propia vida. Qué curioso.
Somos un devenir de experiencias. Quizás me he dado cuenta que animarse a vivir los miedos es tan sólo abrir puertas para continuar experimentándonos, a través de nuevas experiencias. No somos estáticos, por lo tanto puedo saberme una alumna en constante movimiento y en diferentes escuelas.

Es tan fuerte descubrir nuevas formas de ver la vida que se necesita un descanso para poder aprehender todos los sucesos que van apareciendo. Necesité ausentarme del mundo pero no de mí, y eso sí que es interesante. Y mis miedos aparecen (qué curioso) intentando retenerme para volver a aquello que me daba más seguridad. Pero cómo? no estás dibujando? Qué pasó? Se terminó tanta inspiración?
Tranquila.
Estoy respirando estos nuevos aires, y estoy comprendiendo con mi mente finita que para poder crear constantemente debo de olvidarme de misma, debo dejar de ser un sujeto importante al cual le "pasan" cosas. Al cual le ponen likes en Facebook o en Instagram porque "les gusta" lo que dibujo.
Estaría intentando ser. Pero claro, eso no se intenta. Se es o no se es.
Entonces no sólo la soledad fue la protagonista en esta historia. Mi hijo Camilo de 7 años me enseña con esa pureza maravillosa que tienen los niños que para jugar en la vida tenemos que estar presentes, y que para estar presentes debemos de alguna manera olvidar el adulto que somos y para olvidar el adulto que somos debemos olvidarnos de saber quiénes somos. WOW.
Cuando uno juega, no hay un YO jugando. Sino el JUEGO mismo. No hay sujetos. Esto se aplica para un juego con legos, pelotas, mundos invisibles o para la VIDA misma.
Hoy me toca transitar este aprendizaje, y lo agradezco amorosamente y no veo la hora de jugar. Puedo comprender porqué los niños sólo quieren jugar. Qué maestros! Porque de eso se trata vivir. Ahora mi trabajo es encontrar esa niña que dejó de jugar hace rato. Porque hubo un momento que no supo cómo. Y quisiera recuperarla y construir el puente que alguna vez se rompió entre su edad adulta y su infancia. Tal vez mis padres no supieron cómo perpetuar el juego, porque a ellos tampoco les enseñaron. No importa. Importa que no quiero que mi hijo se olvide de jugar. Nunca. Esa es mi tarea que mágicamente es la respuesta a mis propios acertijos. (claramente cuando uno se formula una pregunta es porque la respuesta no está lejos).
Y al final me pregunto, y para qué escribo? Es que no lo sé. No tengo la más mínima idea. Tal vez es mi forma adulta de jugar, enterarme de las cosas a través de lo que me cuento, para mañana o incluso hoy siquiera olvidarlas.
(Sólo sé que cada vez menos sé. Me lo sopló Sócrates, él si que sabe)


;)

C.




viernes, marzo 25, 2016

Porque te dan ganas de escribir nomás.
Porque es tan espeso el silencio que parece que alguien te susurrara al oído estrofas que no terminan nunca. Pero terminan cuando empezás a escribir. Y entonces, ese grillo que ahora lo escucho y los perros, qué no sé que les pasa, me distraen o me atraen hacia mundos nos tan lejanos pero conocidos. Una noche más, una segunda noche de esas que no te vas a olvidar nunca. De un verano que se va, de una tormenta arrepentida y una luna que no deja de amenazarnos atiborrada de luz y de eclipses y equinoccios y todo es tanto que no alcanzo a ponerme al día o ponerme certera quizás (el estado de incertidumbre en realidad puede no ser feliz como serlo) Es como un estado intermitente entre el pasado y el futuro. Me quedo en el presente, en mi piel, con todo lo que somos hoy, ella y yo y estamos bien.
Dale, seguí caminando, ya te dije, no mires atrás, valijas a medio hacer para llegar a ningún lugar, para seguir viajando, para hacer y deshacerlas una y otra vez y tal vez cambiar de atuendo, cambiar para darme cuenta que sigo siendo la misma, sólo eso. Que no es poco. Y me gusta. Respirar profundo como si nadie me viera, sin pedir permiso, sin ser registrada. Sin dar explicaciones, ni excusas, ni respuestas. Porque sí. Porque ahora la libertad la respiro entera, y es mía, y porque si antes no lo sabía, ahora lo estoy aprendiendo de a poco. Y qué? soy esto. No está ni mal ni bien. Esos pasos que aún o di, me despiertan curiosidad y euforia. Una página de cualquier color, me da igual si total tengo todos los pigmentos para trazar la realidad que quiera. Un fuego, un vino, más grillos, la luna que me espía de cerca y estrellas muchas...los perros?
En silencio,
como yo.





domingo, marzo 13, 2016

Being aware


Estar conscientes de la sombra, no es tarea fácil. Qué significa estar conscientes y qué la sombra. Estar conscientes es tan sólo saberlo y no olvidarnos de ello. Y la sombra quizás es un poco más complicado. A diferencia de lo que se cree que la sombra es "lo malo", "lo oscuro", "lo oculto", para mí la sombra es simplemente esa parte de nosotros que desconocemos, que ignoramos, que de alguna manera perdimos conexión, y es una información vital para nuestros caminos. Esta información a veces se presenta en las relaciones. Va, casi siempre. Los vínculos nos llaman a integrar eso que hemos dejado de lado, eso de lo cual renegamos, rechazamos e incluso sufrimos en silencio. Integrar virtudes e integrar eso que llamamos defectos, miedos o fragilidades.
El enamoramiento, calculo que invita a entrar en el mundo del otro con la capacidad de sortear aquello que aún no puedo ver de mi misma/o. Por alguna misteriosa razón hemos decidido de antemano que nos queremos "querer" un poquito más. Hemos tomado la decisión de amarnos a nosotros mismos a través de la mirada del otro. Un otro que nos diga cuánto valemos, qué brillantes somos y que especiales parecemos frente al mundo. Bravo. Es el primer paso para acercarnos a nuestra sombra y nuestro amor propio. Una vez que estamos "a gusto", de a poco dejamos entreveer nuestras heridas, o no. Depende la capacidad de entrega, de confianza y de ganas de integrar estas "partes" oscuras que tanto tememos. Cuanto más uno tiene ganas de sanarse, más profunda la entrega. Pero claro, corremos el riesgo de que una vez que decidimos saltar al vacío no estén los brazos de nuestro amado esperando a por nosotros. Grave desilusión. Pero es el riesgo que tomamos los que queremos saltar. Los que queremos seguir conociendo eso que somos. De alguna u otra manera estamos transitando el camino que deseamos y buscamos. Encontrarse con la sombra puede tener el sabor de una sorpresa, una desilusión donde había espectativa, un dolor donde suponía haber felicidad garantizada. El otro nos trae información, antes de juzgarla, hay que degustarla, digerirla, y observar qué nos provoca, porqué nos provoca y porqué nosotros autorizamos a esa energía que nos provoque algo. 
Sospecho que a veces le damos poder a ciertas situaciones, personas, escenas, palabras o actos con tal de evitar descender a los recónditos suburbios de nuestro ser oculto. Pero todo tiene un tiempo de cocción y los ciclos y experiencias aunque se repitan van iluminando el inconsciente abandonado. 

Vamos ascendiendo en una espiral, pero ascendiendo al fin. Y en cada ciclo se nos va aligerando el equipaje. A toda la humanidad. Con más o menos consciencia, que se traduce en "con más o menos dolor", a cada uno de transitarlo según su modus operan di.
 
A veces despegarse un poco del suelo y mirar las situaciones desde arriba nos permite abarcar un todo un poco más congruente, mirar el viaje que transitamos sin tanto juzgarnos.
Entonces, aparecen las ganas de elevarse, y contemplar todo desde otra perspectiva. Mirarnos a nosotros mismos en el mar cual un fueguito, como dide Galeano.  Y pasamos a ser una vida entre tantas otras, intentando entender esto de la sombra, esto de vivir y ser, esto de amar y no desdibujarse en el intento. Esto de ser felices. Quizás cuando dejemos de buscar la felicidad, entonces seremos lo que somos en este instante, ahora, con nuestro equipaje a cuestas, nuestros ovillos desobillados y nuestras sombras jugando a las escondidas. 


 -higher perspective-
 


C.

sábado, marzo 12, 2016

jueves, marzo 03, 2016


Se avecina el otoño. Días más frescos en este hemisferio. Las pasiones se van apagando como el sol y la templanza nos visita para quedarse. Anidar en uno, recomiendan, para después echarse a volar.

Bosquejos de un invierno incierto, pero cálido, eso espero.

Me acerco al momento de ignorancia más certero. Se van corriendo los velos y veo cada vez menos. La vida tiene mucho humor, los cambios son constantes, espero mi sonrisa también lo sea ante ellos.
Me vuelvo observadora. Humildemente, me vuelvo presencia en este instante.












C.

Red Panda / "carnet d'hivernation"

Ink+digital
©CeciliaReynal 2016

miércoles, marzo 02, 2016

jueves, febrero 25, 2016

lunes, febrero 08, 2016


-Out of the Blue-

 Elefante y garza
Serie AZUL #4 Tinta y retoque digital
©CeciliaReynal 2016

Siempre creí en la magia.

Y sobretodo cuando la vida me pone en jaque y me pide soluciones o tomar decisiones en un tiempo que no es el mío o que pareciera acelerarlo todo.
Me he encontrado más de una vez en estas situaciones donde pareciera que de repente la estructura en la cual vengo caminando plácidamente comienza a desmoronarse, se desvanece bajo mis pies y veo caer peldaño a peldaño el futuro que tal vez había proyectado, y me quedo inmóvil, haciendo equilibrio para no caer al vacío, reteniendo mi respiración y abriendo los ojos al silencio que me rodea como queriendo encontrar una respuesta a tanto desconcierto.

Otra vez? Sí Ceci, otra vez.

Y así, quieta, no tan perdida como otras veces, intento acallar la mente que cree saberlo todo y me entrego a sentir mi cuerpo que él también tiene cosas para decir. Y entonces, entiendo que no puedo escaparme de mí y debo abrazar el momento tal cual es y se presenta. Incierto. Y es ahí, donde me entrego a la magia de confiar en que siempre hay una continuación después de una crisis, que si me dejo llevar por las corrientes más amables de la vida, seguramente llegaré a buen puerto. Pero esta vez tomo el timón por las astas. No es cuestión de estacionar a la deriva. Puede ser que en altamar haya tormentas amenazantes, nieblas que cubran la luz del sol y lluvias frías de soledad y desesperanza. Pero si no me lanzo a la travesía, la travesía va a venir a buscarme en el momento más insospechado y me va a lanzar por la borda a un mar repleto de tiburones. Hambrientos.

Dios aprieta pero no ahorca, decía mi madre. Y fue una de las frases de la cual hice mi estandarte.


Alguna vez dijeron que el tiempo cada vez iba a ser más rápido. Que nuestro sistema horario cambiaría sistemáticamente con el pasar de los años, no puedo explicarlo ya que me faltan conocimientos científicos pero puedo decir que la aceleración de eventos que antes creía controlar es cierta. Algo así como que la materia se está moviendo al nivel de la mente, y todo aquello que pensamos se concreta súbitamente.  Si apenas rozo la idea de hacer un "cambio" a futuro, éste sucede en menos de lo que hubiese creído apropiado. El tema es que lo apropiado ya no cuenta, el universo puso primera y estamos todos inmersos en este torbellino de lo que podríamos llamar evolución. Así me siento, no digo que a todos les pase lo mismo, tal vez yo firmé otro contrato antes de encarnar y ando cumpliendo mi destino al pie de la letra.

Lo importante entonces,  ser objetiva y prudente con los pensamientos, pero por sobretodo ser honesta y coherente con mis emociones y esperar que la magia actúe y me invite a plasmar las ideas más nutricias que mi alma, generosa, me entrega.



À tout à l'heure.

C.

jueves, febrero 04, 2016


Cherry Blossom Lapin
Tinta/digital ©CeciliaReynal 2016


Para algunos ser valientes es animarse a cambiar de trabajo, animarse a hacer "ese" viaje, a dejar la rutina, a escalar una montaña, salvar vidas, aceptar responsabilidades, decir sí, quiero. O decir que no.

La valentía puede entrar en muchos marcos de diferentes realidades y conciencias.

Hoy me toca de cerca, la valentía de abrir el corazón y sostener el vacío que ello a veces provoca. Algunas veces al abrirlo vuelven multiplicadas las energías felices y nos rodeamos de una seguridad y confianza que pensamos ya nunca más nos va a abandonar. Pero quiero decirles, según mi experiencia, que al abrir el corazón, éste continúa expandiéndose y es normal sentir miedo e inseguridad si el camino que se abre es virgen de conceptos y de respuestas, el presente se convierte una hoja en blanco a ser habitada, donde la soledad es la mera compañía y las añoranzas de esos sitios uterinos que nos nutrieron alguna vez, querrán demorarnos y retroceder un poco.

Entonces, siento que, abrir el corazón es una travesía para los valientes. Animarse a saltar a lo desconocido de nuestro propio mundo emocional y explorar qué hay más allá de una cómoda realidad, requiere coraje. Y contar lo que se siente en el trayecto, también. Porque podemos equivocarnos, dudar, perdernos, o simplemente "no saber". Y saber escuchar lo que el otro tiene para decir, también es un arte. El tema es cómo saber si estamos siendo escuchados cuando hay silencio del otro lado, y el eco que regresa es el nuestro.  Sí, a veces el silencio duele y el eco también.

Y me abro, y digo, expreso, e invito a que los otros pierdan el miedo, y digan, cuenten, expresen. No importa qué, ni el cómo. No hay manera perfecta de expresarse cuando somos únicos e irrepetibles criaturas (creaturas) creadas con el sólo propósito de expresarnos en nuestra única y hermosa manera.

Después de todo, la vida es muy corta para andar con tanto miedo.


Be brave.


C.




miércoles, febrero 03, 2016

-SeaOtter in the snow-
Serie Azul
Tinta/lápiz/digital
©CeciliaReynal2016

A veces sólo la vida nos invita a jugar. La seriedad es la enfermedad de la sociedad. 

domingo, enero 31, 2016

miércoles, enero 27, 2016

        
       Ando en un tiempo uraniano. Donde los cambios abruptos e imprevisibles se vuelven moneda corriente.
A veces uno se ve condicionado por lo que le sucede a un par y sobretodo si ese par es el padre de tu hijo y quien recibe propuestas de trabajo en Hong Kong, China, Rusia o Los Angeles.
Pensamos que esta vez nos tocaba establecernos en Argentina. Había surgido un proyecto de cine muy interesante, local y con coproducción francesa. Va, eso creíamos. Pero, como ya dije, ya sea por Urano o porque a veces los argentinos tienen esa manera deliciosa de perderse de la realidad y creer que con dos mangos podés hacer una superproducción al mejor estilo hollywoodense, que "está todo bien", que "después vemos", que "no pasa nada"....pero sí pasa amigo, pasa que algunos egos les encanta mentirse y cegarse frente a un casting prometedor, que antes de sentarse y hacer números están soñando con su foto en la alfombra roja y se olvidaron del proceso hermoso que es fabricar una película de cine y de que al director no le interesa que su nombre salga en primera plana, sino que hace cine por amor al arte. Claro, no todos entienden eso, hasta que por decirlo de alguna manera viene Saturno a pincharte el globo. No, nene, así no vamos a ningún lado. El cine tiene mucha gente sin escrúpulos ni vergüenza y nosotros nos vinimos a cruzar con ellos. Una decepción que nos iba mostrando sus indicios pero a veces es difícil entender semejante pérdida de valores y dignidad.

      Voy a dejar de lado mi jueza interna, y prefiero entonces mirar el porvenir. El porvenir es un libro abierto, miles de guiones por ser leídos y adaptados y miles de destinos posibles en nuestro haber. Pero nada de eso me compete, sino que mi función es adaptarme amablemente al destino de turno. Estar preparada cual soldado paracaidista lista para saltar del avión cuando me den la señal. Y en mi mochila, llevo mis lápices, mis tintas y papeles para no olvidar que mi talento, ya lo dije alguna vez, es lo que siempre viene con migo. Cada vez que migro a otro universo, en lo único que pienso es en poder acomodarme lo más plácidamente con mi pequeño, quien parece casi no importarle tanto viraje repentino. Pero a mí si, y si no lo muestro al principio, en algún momento caigo rendida de tanto estrés y desarraigo. Pero en mi última sesión de terapia, pude llegar a la conclusión que quizás no pertenezco a algún lugar sino las raíces más fundamentales son las que establecemos con uno mismo. Eso. Después, poder volar hacia otros cielos y sentirme en casa, es una virtud en la cual he invertido muchos años de trabajo personal. Miro a la gente, que conserva sus trabajos por 10, 15 o 20 años y siento una extraña contradicción, entre asombro, respeto y asfixia. Quisiera ser como ellos, porque me cuesta aceptar que nuca voy a serlo. Entonces sueño a veces, con asentarme y experimentar la rutina diaria de una vida que vi de lejos y vivi de cerca, que fue la de mi padre, que hoy en día a sus 75 años sigue yendo todos los días a su escribanía, la que compartió con su padre, sentándose en el mismo escritorio, en el mismo 1er piso sobre la misma calle Roque Sáenz Peña,  la misma avenida que converge en el Obelisco, de la misma ciudad del mismo país.

No sé si Argentina me verá partir otra vez, es todo un misterio. Lo que debo hacer es procurar vivir el ahora, como nunca antes porque calculo que a más edad moverse tanto también cuesta. Y cuesta dejar los afectos, claro. Los nuevos, los viejos. Todas las horas de vuelo cuentan. Entonces traigo mi mente que se ha disparado hace un rato ya, e intento concentrarme en mis labores y en mi arte. Ando creando con tinta y melodías mi presente, ando exorcizando recuerdos que se niegan a partir e intento alivianar mi paso. Intento crear sin nombrarme, como me recomendaron la última sesión. Una jugada al ego y a la convicción. Otra vez velocidad cero, dije. Empiezo a creer que crear es renacer. Surgir de las cenizas, con la sonrisa alta, las manos alegres y mis ojos curiosos por ver.

À Bientôt,


C.

jueves, enero 21, 2016


-The Jungle-

Decía Krishnamurti que no es saludable estar adaptado a una sociedad enferma.

Tinta+digital 
Perezoso de Borneo

jueves, enero 14, 2016

Carnet de voyage



Las crisis son llevaderas, y son indefinibles. Alguien dijo, vamos a intentar nombrar estos estados del ser donde la sensación es haber caído en un pozo, tan profundo que es una caída constante. Ya no vemos ni por dónde caímos ni a dónde vamos a parar. La identidad trastabilla con la más mínima ventisca, el orden del Universo está cabeza al suelo y la gravedad parece llevarnos lejos de nuestro centro.

Definir lo indefinible es muy arriesgado, pero somos seres que necesitamos clasificar, ordenar y controlar el saber para justamente no caer en alguna crisis de nervios.

Mi crisis va bien, gracias. Me entregué a la caída libre, y no está mal. Es una linda sensación después de todo. Y lo curioso es que cuando uno más suelta, más contenido se siente. Por quién o qué? Ni idea. Vaya uno a saber, lo cierto es que sucede. Una confianza absoluta en que el proceso debe ser de esta manera y no de otra. Aquietarse, mermar la acción, observar sin juzgar en condicional. Acercarse a la esencia, quizás.

Sin embargo la duda, la duda estará siempre, hasta ante la más acertada certeza. Y está bien así. Por lo menos ya me enteré. Y ante la escasez de certidumbre uno apela a revolver entre sus herramientas y se da cuenta que tan mal no estaba. Que frenar de vez en cuando no significa ser lento, que mirar hacia adentro no significa ser débil y que salirse un poco del mundo no significa perder.

Desaparecer un rato para el afuera puede convertirse en unas vacaciones exóticas y refrescantes para con nosotros mismos. Conectar de a poco con nuestro deseo, respirar aires nuevos, sonreír de verdad. Y a pesar de que estamos un poco a medias en este momento de la vida, por lo menos nos consuela la idea de que el camino que estamos recorriendo es justamente porque no queremos ser seres lobotomizados y manipulados. Estamos en una parada técnica, ajustando los sentidos, calibrando el corazón y ordenando las pasiones para volver al ruedo más conscientes.

Tal vez...


C.










sábado, enero 02, 2016

Alguien dijo, crisis...?

Me pensé exenta de la famosa crisis de los 40. 

Y hoy, después de una seguidilla de estados indefinidos y complicados, me rindo ante la sospecha que sí, me puede estar pasando. De hecho decidí relajarme cómodamente en el sillón de esta supuesta mutación y ponerme a escribir al respecto. Por lo pronto no tener miedo de decirlo y en segundo punto, no creo estar tan loca y controvertida. Paso a ser parte del montón apoyando la teoría. Y aunque no me gusta ser parte de ningún rebaño, esta vez creo oportuno aunarme con la causa. 
Intuitivamente estuve escribiendo al azahar mis estados emocionales, mis cuestionamientos y mis dudas. Ante todo mis dudas. Y me descubro intentando nombrar aquello que no se puede nombrar. Y cuando creo estar vencida por tanto desconcierto el universo me regala amorosamente unas palabras que tal vez definan un poco la etapa en la cual me encuentro.

Una crisis quizás es enfrentarse al miedo. Nuestros miedos. Miedos hay de todos los tamaños, colores y consistencias. Y justamente los miedos prueban nuestra consistencia personal, cómo nos paramos frente a la vida, si un viento nos hace trastabillar, nos aviva o nos apaga. Aprender a manejar nuestros propios miedos nos vuelve maestros del arte de vivir calculo. Cual guerrero enfrentándose a su más temido enemigo. Un guerrero sabe que siempre hay un miedo por vencer. Tomar conciencia de ello lo vuelve presente, vivo, seguro de sí mismo. Y el miedo y el amor van de la mano. Aunque no se tengan mucho afecto, se espejan, se nutren, se miden. No podemos amar incondicionalmente si no aceptamos y conocemos soberanamente nuestros miedos. El amor nos invita a abrir, expresar, decir. El miedo por el contrario nos condiciona a callar, cerrar, ocultar. El miedo vendría a ser un termómetro del amor que no estoy permitiendo entrar en mi vida.

 Y llegando a los 40 me encuentro con una necesidad imperiosa de expresarme, de verme reflejada en eso que creo, en un otro, en el feedback del afuera. Necesito encontrar mi identidad en todo y en todos los que me rodean. Y voy eligiendo según lo que más feliz me haga. Y de alguna manera necesito convidarme, como un proceso de fotosíntesis maravilloso, tomo de la luz la fuerza y la sabiduría, que se transforman en mi alimento, y yo exhalo creatividad que da oxígeno al mundo. Entiendo súbitamente que los seres humanos vinimos simplemente a expresarnos, somos un proceso de combustión constante donde nos retroalimentamos unos a otros.


La vida está para ser saboreada. Admirada, amada. Tomo este momento como una oportunidad fascinante para hacer orden en mi ropero personal. A la basura todo lo que ya no sirve, y dar espacio para lo nuevo, lo que me nutre, lo que eleve la vibración.


Dicen que entre los 35 a los 42 años nos enfrentamos al miedo a perder. Perder qué? A cada uno le pega distinto...perder la juventud, el trabajo, la pareja, la salud...etc. Frente a este miedo la sociedad nos invita a acumular, a tener más de eso que temo perder: más bienes, más actividades rentables, más hijos, más sexo, más músculos o más tetas... Más. Pero nos estaríamos dando cuenta que no sería la solución, no para mí que acabo de decidir no adoptar dos siliconas importadas para aportar curvas al asunto. No por ahora...antes que pasar por el quirófano prefiero tener un "tête à tête" con mi cirujano interno. Y después con más conciencia, veré de qué manera mi cuerpo se amolda a la situación. Pensabas cambiar el auto? Tener un hijo? Invertir más tiempo en hacer el negocio de tu vida? Todo bien, libres somos, sólo nos piden tomar decisiones con conciencia...por ahí vamos...

 Según Roberto Pérez, un genio de la síntesis de todas las etapas de los miedos, esta es la etapa de "atender nuestra interioridad, conocernos más profundamente, buscar el fundamento de nuestras vidas". Esto no se le ocurrió a él un día cualquiera sino que los fundamentos son muchos y muy interesantes por cierto. Lo que puedo comprobar es que este señor pone compresas frías sobre el caos interno de tanta incertidumbre y tanto insólito cuestionamiento. Roberto y yo estamos de acuerdo y eso me trae mucha calma, saber que no estaba tan errada en mi búsqueda. Ingenuamente una vez escribí "la vida tiene maneras extrañas de devolvernos la identidad" sin saber que estoy en plena construcción de la misma a través de un camino fresco, nuevo y amable. Aunque me exaspere su incomodidad.
Sí, me siento muy ingenua por momentos, me enoja no poder controlar el porvenir. Pero agradezco que al no saber qué hacer, entonces me expreso por vías insospechadas y disfruto mucho al hacerlo. 
La sabiduría es la capacidad de saber "saborear la vida" dice mi amigo y yo también. Y para saborearla no hay que "saber" nada. Tan sólo degustar los manjares que ella nos ofrece.

Me deseo liviandad en este proceso, y conquistar aquellos miedos para volver mi vuelo más pleno, libre y amoroso.


un guerrero sabe
que conquistar sus miedos
es abrir
su capacidad de amar
en libertad

Salut!

C.

jueves, diciembre 31, 2015

Feather to fire

flying elephants


En la India enseñan 4 leyes espirituales que al leerlas y reflexionar sobre ellas me traen mucha paz.



1. "La persona que llega es la persona correcta". Es decir que cada persona que nos cruzamos en la vida, todos quienes nos rodean,  aparecen con un propósito, aparecen para hacernos aprender y avanzar en cada situación.


2. "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. Todas las situaciones que nos suceden en nuestra vida son absolutamente perfectas.

3. "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Cuando estamos preparados para que algo nuevo comience en nuestras vidas, entonces eso nuevo va a comenzar. Ni antes, ni después sino en el momento correcto.

4. "Cuando algo termina, termina". Si algo termina, es porque debe de ser así y no de otra manera. Saber continuar luego de que algo termina, es la lección del no apego. Es darle espacio a lo nuevo, para que el ciclo se repita una y otra vez...


Deseo desde toda mi humildad y con mi corazón abierto, un 2016 lleno de verdad, perdón y reconciliación para con uno mismo.
Deseo que nos liberemos de juicios inútiles y febriles condicionamientos.
Deseo liviandad en el amor y que las pasiones se eleven por sobre los miedos.
Deseo luz en nuestro andar y claridad para obrar con confianza, conciencia y empatía.
Deseo que cada ser se exprese en su propia esencia y que brille en un alma colectiva.

Agradezco por todo lo vivido que hoy me habita y me nutre.
Agradezco tanto.
Gracias.

Comparto para que compartan este hermosa poesía en imágenes de Gregory Colbert (https://gregorycolbert.com/)
ASHES AND SNOW
https://gregorycolbert.com/mexicocityFilms.phpAshes and snow


Enhorabuena!


C.

martes, diciembre 29, 2015

Soñé que volaba.

Qué bueno es poder siquiera recordarlo.
Soñé que levitaba en mi cuarto que no era el mío, paralela al suelo me elevaba como una pluma, abría la ventana con sorpresa y temor, y me dejaba llevar hacia arriba. Arriba estaban los pinos de la casa de Bella Vista, en el jardín de adelante. Estaba fresco, eran como las 6 de la mañana. Y de repente ahí estabas. Tan hermosa, tan radiante, preciosa y joven, con esa sonrisa tan brillante que te caracterizaba. Las dos flotábamos en el aire, entre los pinos, suspendidas en el aire sobre la casa que compartimos durante 25 años. Estabas tan feliz de verme, tu pelo largo, tu alma liviana, toda vos en tu esencia y yo ya una mujer pero también tu pequeña. Y nos fundimos en un abrazo como dos viejas amigas. Ufff, un montón...

Está bueno encontrarse de vez en cuando Má. Gracias por la visita, tengo aún tu presencia en mi piel y en mi corazón. Será que viniste a decirme que todo va a estar bien...?

No sé de qué se trata esto de los sueños, no sé si es imaginación o consuelo. Sólo agradezco que estos misterios ocurran de vez en cuando, son mis regalitos que atesoro en mis recuerdos.

Acaso no estamos hechos de recuerdos?

Tengo tantas preguntas en este momento que puedo crear un Quiz para un programa de entretenimiento. Creo que no habría ganadores, no en condición de humanos. Quizás es parte de la humanidad vivir con enigmas sin resolver, andar vacilantes por la vida, e intentar no atarnos a convicciones y normas para alivianar la angustia de saber que nada sabemos. Lo decía Sócrates.

Tengo todos los número para ganarme la lotería de La crisis de los 40, parece.
No quisiera tener 20 años menos, ni volverme una adolescente desquiciada. Tan sólo me permito hacerme preguntas que antes no creía necesarias.  Preguntas incómodas, molestas e inevitables. La duda aparece con sorpresa ante todo y la certeza se ha tomado vacaciones por un largo tiempo.
Es un momento de inflexión, una encrucijada entre el pasado y un futuro que no llegó, pero que no queremos que llegue tan pronto. Porque aún no sabemos lo que queremos...

Día a día, no queda otra. Arremangarse y aceptarnos en este cuestionario irreversible que nos quiere llevar a buen puerto. O por lo menos darnos la oportunidad de seguir eligiendo a qué puerto queremos llegar, si queremos levar anclas, si no, si queremos izar velas y partir a la aventura o preferimos quedarnos donde estamos.

Lo que sé señor Sócrates, permítame el atrevimiento, es que aunque me quede en el mismo lugar, yo ya no soy la misma, vamos. O me estaría sacando capas como la cebolla. Algo así siento.
Por qué es tan difícil acercarse a la esencia? Por qué nos resistimos si es el lugar más amable para con nosotros? Acaso es un propósito maquiavélico de vaya a saber quién, el plan de alejarnos de nuestro núcleo apenas nacemos? Distraernos para hacer de nosotros sus ciegos esclavos? Podré jamás tal vez descubrir el objetivo del juego pero prefiero jugar con los ojos abiertos. Por ahora es la dirección que más me conmueve...


Je t'invite quand même. On a rien à perdre.



C.









lunes, diciembre 28, 2015

Fe de erratas


I won't give up on us
Even if the skies get rough



Jason Marz últimamente está tan contradictorio como ella. 
En esta canción ella se ve, se reposa y se deja llevar.
Hasta dónde debe ir a buscarse? Si toda ella queda en un mismo lugar? Hasta dónde nos perdemos a veces? 
Si el juego sólo se trata de encontrarse, ella supone que en algún momento habrá piedra libre. Para ella y para sus compañeros, claro.
El movimiento sucede en el mismo lugar y hacia adentro, le dijeron. Entiende que debe quedarse quieta, pero no inmóvil; atenta pero no alerta; sonriente pero también abarcando las penas.

Integrarse es recolectarse. Es andar y desandar los caminos que ya han sido recorridos, y buscarse en cada uno de ellos. Abrazarse a lo que fuimos y  a lo que somos. Sin juzgarnos, sin arrepentirse de absolutamente nada, porque nada sabemos cuando estamos frente a las lecciones más importantes de la vida. Cuanto menos control, más nos permitimos fluir hacia lo que es mejor para nosotros, aunque tengamos miedo. Entregarnos al vacío de la incertidumbre a veces es la mejor opción. Incómodo pero inevitable.

Se deja descansar en esas ideas. Las transiciones no son nunca claras, son eso, transiciones. Ni uno, ni lo otro. Aceptarse parte de un Todo Amable e inmensamente Sabio le trae conciliación con sigo misma. 

Se entrega a que el Cosmos le convide más de su sabiduría infinita. Y anhela que sus pares encuentren la misma calma. Lo reza, lo espera. Y festeja 28 lunas bien vividas, fértiles y amigas y agradece que el ciclo biológico se repita.

C.





domingo, diciembre 27, 2015




Ella se desploma sobre el sillón e intenta sostener el silencio que la abarca. El silencio es el bien más valioso y costoso en este mundo, piensa. Los ricos compran silencio, o lo intentan. Aunque sus vidas estén atormentadas por el bullicio de perderlo todo, incluso el silencio.

Tiene un malestar físico que no la deja descansar. Sabe que hoy siendo 25 de Diciembre todo está cerrado y tendrá que ser paciente son su dolor. Pero hay otras dolencias que no tienen consuelo, y ella lo sabe. Sería tan apropiado poder acercarse a una farmacia y pedir remedios para el desamor. 

Entiende que la gravedad del asunto que le quita el sueño es la misma fuerza física que la lleva a pensar en ello incansablemente. Entonces piensa, que quizás las leyes de atracción no funcionen en el espacio exterior.

No estaría mal subirse a una nave y viajar a la galaxia vecina, y descansar de la tramposa condición humana de saberse supeditados a la atracción inexorable de los cuerpos.

Afuera brilla el sol, y el verano se instala de a poco en el hemisferio sur. No está mal comenzar un año sin alcohol piensa. Beber agua en las fiestas no está de moda, ya ella le encanta no estarlo. Revisa los escritos de diciembre, tan intensos, tan mezclados y tan irreversiblemente certeros que se lee en cada línea y se ríe de creerse una pitonisa del destino. Todo lo que ha escrito está dentro de sí, todo ha salido de su esencia y todo parece devolverle una pista para encontrarse a sí misma. Es que hace rato, otra vez, se ha extraviado su alma, y ha tirado esas palabras para no perderse el rastro. "La vida tiene maneras extrañas de devolvernos la identidad" lee. Y ella sabe que últimamente había descuidado la suya. Se siente feliz de al menos saberlo y decide emprender la búsqueda que no es larga y sabe que ha dejado señales a lo largo del camino. Hermosas, suaves y celestes señales. Hoy quizás será un reflejo lo que la invite a confiar en ella otra vez. Se abraza a ese reflejo, lo hace suyo, lo agradece. Lo que ve es precioso y ella comienza  a verse preciosa otra vez. Quisiera contemplar ese atardecer, y aunque el mar no la acompañe en este proceso lo sabe cerca e inmenso, lo lleva en su piel, y lo hace suyo cada vez. Contemplar el sol partir es compartirse en la inmensidad de ese momento.

viernes, diciembre 25, 2015

Gravity

noun
1.
the force of attraction by which terrestrial bodies tend to fall toward the center of the earth.





jueves, diciembre 24, 2015

sorpresas

Dicen que la mente consciente procesa el 5% de toda la información que recibe el cerebro. Imagínense todo aquello que va a parar al subconsciente y todo aquello  que entabla comunicación directa con el Universo y nosotros ni enterados. Y después adjudicamos nuestra suerte al azahar o la casualidad o fatalidad incluso.

Paso del desasosiego a la esperanza más pura. Cómo? Porque bueno, en algún lugar de mi ser no me quiero detener en ese estado incómodo de mi misma donde ningún sitio me invita a quedarme. Estoy aquí en mi piel y debo de alguna manera sentirme cómoda en ella. El tema es que estoy cambiando de piel, y ahí está la brecha. Un vacío frente a mis pies, un paso sostenido que nunca llega a ser tierra y una quietud que es movimiento en equilibrio. Y así, en este estado de incertidumbre, de respiraciones entrecortadas, ojos húmedos y ceños fruncidos, me sorprendo frente a un pasado que me devuelve partecitas de mi artista olvidada. 
Las mudanzas son eso también. He hecho y deshecho tantas cajas, con mis cosas, con las cosas de algún otro. Objetos que alguna vez nos armaron, acompañaron, definieron. La vez que cargamos toda una casa en un conteiner para cruzar el Atlántico, recuerdo tener la extraña sensación de pensar que si este conteiner se llegaba a perder en las profundidades del agua, yo sólo iba a lamentar mis piedras, mis pinceles y mis libros. Qué curioso.

Y hoy, la vida me regala un cofre se sorpresas, como si el mismo mar haya arrastrado hacia mi una caja de tesoros después del naufragio. Descubro esa caja debajo de tantas otras y me alegro leer "pinceles Ceci". Deshago el cartón en mil pedazos y bendigo la fortuna de encontrar no sólo pinceles sino tantas otros valores. Y dentro más cajitas, y dentro de las cajitas lápices, acrílicos, pasteles y más pinceles. Y un atril, y hojas, chiquitas, grandes, hermosas todas. Y me sonrío y mi mente se despeja y mis ojos brillan de nuevo. En una caja pequeña entra toda mi alma, pensé. Y allí la dejé, esperando ser recuperada y abrazada otra vez por este corazón niño y confundido.
A veces en momentos de tanta contradicción, no nos queda otra que apoyarnos en nosotros mismos y esperar que el destino nos consuele. Un destino que nos exhorta a buscar la magia en nuestros universos, sentarnos en soledad bajo el árbol de la sabiduría que solo nosotros podemos descifrar. Y esperar que se haga de noche, y contemplar el cielo azul índigo para sentirnos estrellas, y sentirnos en paz.

Me deseo paz. Eso. Tanta. 

C.

sábado, marzo 05, 2011


Tanto tiempo.
No sé si no escribo porque mi teclado en Español me lo dejé en Francia o porque habitar en al casa de mis padres me paraliza.  
Algo de las dos cosas tal vez, pero no vamos a ahondar en el asunto.
Este año lo veo difícil de programar, más bien se podrá programar un esquema que se base en fluir, abrirse a los cambios imprevisibles del Universo, soltar cualquier intento de control y confiar en el proceso.

Buenos Aires me golpea. Ya hace un mes que estoy de visita parando en la casa que fue la que me vio crecer. Y no es fácil.
Camilo se adapta como pato al agua a donde sea. Estuvimos en Capilla del Monte en lo de mi hermana Agustina. Fuimos por primera ves las tres hermanas juntas. Aquelarre de día y de noche. Sin ninguna duda. 

Capilla me invita a descubrirla desde un lugar como para quedarme. Y me encanta.
Aquella casa en la que me hospedé por primera vez hace unos seis años atrás, está en venta y mi corazón late por ella como un lejano primer amor. Y entonces, me entrego a fluir, me abro a este imprevisible Universo, despido al control y confío.

Mi marido llega en tres semanas, nos extrañamos como niños. Y a Camilo no le basta esto de Skype. 

En resumidas cuentas estemos donde estemos seguimos laburando. Sobretodo nuestras relaciones. Hoy me toca la familia. Auch. Y trabajarlo desde adentro no sé si esta tan bueno, pero es lo que es. Intento salir del torbellino emocional y observar todo desde afuera. Y sanar lo que aun queda por sanar. 

Urano entra en Aries. Qué se yo, es súper importante. Se acelera el cambio. Vamos. No nos resistamos. 
Presiento buenos cambios por venir.
Enhorabuena y bendiciones para todos.
©®

lunes, febrero 14, 2011

Cuando vengo a Buenos Aires tomo mate amargo. Cuando estoy en Francia lo tomo dulce. 
LLegamos.
Camilo con 38 y medio de fiebre. Yo con las 17 horas de vigilia clavadas en mis ojos y a lo largo de toda mi columna vertebral. 
LLegué a un hospital, diría yo. Camilo en cama, diagnosticado Laringitis hiper contagiosa. Al día siguiente caigo yo, en una especie de gripe que me deja muda. Literal.

Argentina me recibe siempre para laburar. Transformación profunda y de la buena. Laburar los vínculos, la madre, la existencia misma de la vida. Y quizás mi hijo también. Todavía estamos en una simbiosis idílica importante, pronto el padre pondrá su limite y a crecer se ha dicho.
Confieso que me sentí culpable de haber expuesto a mi criatura de apenas dos años a tan largo viaje y a tantos cambios solo para ver a mi familia, que es tu familia Camilo. Y encima enfermo! El pobre no entiende para que atravesó semejante calvario. Si acá no conoce a nadie? Acá no están sus hermanos, ni su triciclo, su papa desapareció y su cama no es su cama. Y encima se siente para el orto. Esto es Argentina mamá???

Si hijo, esto es Argentina. Intensa, latina, amiga, hermana, vecina, alborotada, no te avisa cuando pasa a tomar mate, no tiene vergüenza, así es Argentina. Ya te la voy a presentar, tenemos toda una vida.

Me instalo de a poco y sin embargo siento que estoy flotando. Tal vez mi cuerpo esté acá y mi espíritu aun esté en vaya a saber donde, pero está llegando, se los digo.

Me vuelve la voz aunque no puedo hablar como quisiera, y está bueno. Estoy en una etapa Luisa Delfino: te escucho.
Me olvidé mi teclado en español y me las arreglo como puedo.
Las partecitas de Ceci van volviendo para juntarse y para quedarse. "Power to the people", decia John. Así me siento. Aunque esté de Tafirol y nebulizaciones, no importa, petit à petit, poc a poc, paciencia. Todo llega.

Tiempos de cambio, un Febrero mas activo que Enero, y siento un Marzo avecinarse con más cambios aun. Y de los grandes.

No te animás a tomar ESA decisión? No te preocupes, calma. El Universo te va a empujar muy pronto con toda la furia pero con amor. Vamos, animate, del otro lado hay maravillas esperándote. Allá vamos.

Namasté.
©®

lunes, enero 17, 2011

Enero...

está raro, controvertido y amable, indescifrable, improgramable. Así está Enero.
Frío, a veces nublado y eso cuesta. Y a veces un sol tajante que nos convida una primavera cálida y ensoñadora. Camilo ya dos años, el 10, y cada vez más quiero compartirlo con los míos. Hace exactamente 9 meses que no piso Buenos Aires, que no pruebo los ravioles de mi viejo, que no me desarmo de risa en una charla de amigas. Hace tiempo que no escucho un "chechu" frente a frente, sólo por teléfono y me hace falta! Entonces, me dije, ¿ qué estoy esperando? porqué no me hago un touch and go, pero un poco más largo que un touch y un poco más corto que mis visitas habituales?  Estoy en eso. Y me agarra un chuchis de tener que tomar el avión sola con Camilo que es un amor, pero está tremendo el pibe. Pero bueno, hace tiempo que vengo rumiando la idea y de a poco le voy dando forma, en vez de encararlo con miedo, lo encaro como una aventura, con ganas y con el corazón latiendo a mil. En eso estoy.
Y acá divirtiéndome como puedo, con algunos proyectos y participando en otros, como en la página web de Laurence, Until July que de onda me hice la modelo y Chris le hizo el sitio web, y la pasamos tan bien. Con nada, entre nosotros. Y con sus creaciones tan preciosas.
Y así está Enero, que ya voy a postear alguna de las tantas infos que recibo por mail, así también se ponen al día.
Lo que sí dice el menú:
Fluir
Soltar
Iluminar la sombra
Amarse
Permitirse ser amados
Permitirse merecer (ya hablaremos más al respecto)

Abarzos a todos
Chechu!

©®

viernes, octubre 22, 2010

Cuando allá en Buenos Aires sale el sol, acá en Francia algunos empezamos a prender la chimenea, ya no salimos a la calle sin campera y en las cocinas humean guisos calóricos y chocolate caliente.
Me hago la idea de pasar un invierno sin haber puesto los pies en la Argentina después de unos cuantos meses. Está bien, en realidad no está tan mal. Mal está la economía del país, como en Argentina, va. El sistema capitalista da los últimos manotazos de ahogado, y sobrevive a costa de un montón de seres humanos engañados por el maquiavélico plan que tuvieron algunos hace un tiempo atrás. El sistema fue creado para caducar, y con el buque se hunden todos los pasajeros. Aunque siempre sobreviven los más valientes, las damas y los niños porque los sacan primero, o alguno que de casualidad se encontró una puerta flotando en el medio del gélido océano. Y los ricos. Pregúntenle a Rose (dice Jack que no lo logró).

En fin, qué hago hablando de política, no es mi campo de batalla, con el mío propio me basta y sobra.
El invierno me gusta. Esto de "guardarse adentro" me hace bien.
Estoy meditando y eso suma más que nunca. en realidad te siguen pasando las mismas cosas de todos los días, pero la diferencia es que estás más calmo y sereno para tomar decisiones, para no responder huevadas, y para callarte la boca cuando estás a punto de crear con tus palabras un incidente fatal. ¡Chito la boca! Ahhhh la meditación a veces nos vuelve menos impulsivos y ganamos horas de paz y armonía con nuestros cónyuges. No está tan mal, como les digo. Cuando ya estás cansado de pelear por nada, cuando estás al límite de extrangular a cualquier partenaire de la familia, cuando decís que siempre la culpa la tiene el otro....es hora de meditar. El que tiene ganas me pregunta y yo les tiro unos tips.
Chau.
©®
meditar en Buenos Aires con Luciana.

domingo, mayo 30, 2010

Respirer le bonheur

Eso es lo que hice ayer.

Atardecer de un día lleno de regalos: Camilo feliz jugando con sus hermanos, una mesa puesta para muchos, un sol amable y una casa viva por doquier.
Asi que salí al jardín y sólo sentí ganas de respirar la felicidad. Respirar el momento, sentirlo en mis venas y sentirme tan bien...

Y lo comparto para contagiar ganas, porque se puede, porque es posible estar bien, y sólo rezo para seguir en este magnífico equilibrio, siendo consciente de las idas y vueltas de la vida, de mis aprendizajes, del cambio que la marea pueda traer. Y sin embargo me animo a estar bien y afirmarlo cada día, y tener energía de sobra para seguir alimentando este estado de paz. ¿Será un período?  ¿Por qué nos cuesta tanto pensar que la felicidad puede ser perdurable?

Me estoy dando cuenta de mis viejos patrones, y los dejo ir....

Mientras, desayuno un mate, tostadas, dulce de leche y sonrío. Y quiero compartirme, así.
Bon profit!
Enhorabuena
©®

viernes, mayo 07, 2010

Otra vez Francia

Si te cuento la odisea de mi viaje, no sabría por dónde empezar. Desde ya viajar con un nudo en la garganta por tantas despedidas no es agradable. Los de control de Ezeiza ya me tienen junada, ahí viene la de rulos haciendo puchero. Sí, últimamente es así.
Primer avión, un Business que no vale la pena si te lo tomás a las doce del medio día con un bebé que tiene toda la energía aún por agotar. Y yo quedé agotada, sin dormir ni una horita, ni comer las delicias del menú.
Llegar a Madrid, seis de la mañana de ellos algo así como la una de la madrugada para nosotros y para Camilo que estaba de un mal humor importante al darse cuenta que su hora de dormir iba a ser interrumpida constantemente. Migraciones, control. Caminar por Barajas es siempre estar apurado porque todo queda lejos. Segundo avión, destino: París.
Despegamos. El bebe se durmió en mis brazos hasta llegar a destino y se despertó más irritado que el increíble Hulk.
Mis músculos comenzaban a flaquear y los once kilos de la criatura más el de dos mochilas se me hacía insoportable (el cochecito que pensé venía conmigo, lo habían mandado directamente a Marsella).
Y si hay algo más insoportable, es el de pasar los controles malditos, donde te dicen, sacate los zapatos, la computadora, campera, joyas, cinturones, y etcéteras que en ese momento se transforman en ridículos objetos, teniendo en cuenta que estoy con un niño en brazos y nadie osa darte una mano. Por lo que pasar por un control se vuelve algo así como un número del Cirque du soleil.
Me siento a esperar el tercer avión a Marsella; las lágrimas me saltaban de los ojos en silencio mientras le daba la mamadera al gordo. Ya exhausta, abordamos la navette, Camilo otra vez se desmayó en mis brazos hasta aterrizar, y ya ni valel a pena que te cuente cómo se despertó.
Más vale, te cuento que llegamos bien, que las valijas llegaron bien y que el padre marido estaba esperándonos con una sonrisa tan reconfortante para mí, que me hubiera desmoronado en sus brazos cual bella durmiente.
Y esa fue mi odisea que hoy me tiene en cama con fiebre y la musculatura ausente y dolorida.
Pero feliz de encontrarme en mi casa nueva, feliz de saber que Camilo adora su cuarto y su jardín y feliz de saber que nunca más voy a hacer tantas escalas con un bebe a cuestas.

domingo, abril 11, 2010

Camilointostars


asi se llama esta foto que mi señor marido y creativo y amante compañero de vida  me manda para hacerme sonreir. Y digo uau. Tengo tanto por decir que prefiero decirlo mañana.
Merci mon coeur, nous sommes faits d'étoiles. Pour la vie.

lunes, marzo 01, 2010

Auch...




Terremotos, Tsunamis, Huracanes...catástrofes naturales que ocurren en el Macro como en el Micro.
Lo digo porque son tiempos en donde el mundo externo e interno tiembla, cae, se desmorona...
Aquellos que tenían los cimientos fuertes, pueden resistir un poco más, quizás para la próxima tormenta, porque esto recién empieza.
El mundo, la Naturaleza; nos está hablando, mostrando, pidiendo...
La verdad sale de la oscuridad con un impulso sublime, imparable, casi majestuoso. Se abre la tierra, se agita el mar, la fuerza del viento transforma el aire en un torbellino asesino. No hay a donde esconderse. Aunque nos quedemos quietos, vamos a ver cómo se derrumba lo "viejo" a nuestro alrededor ...¿Y qué pasa dentro nuestro? De eso estamos hablando, ya no podemos ocultarnos de nosotros mismos. La transformación está comenzando.
Eventos y avenires nos van a mostrar, a enseñar, a dibujar el nuevo Mundo, el nuevo Ser Humano, el real.
Y se caerán velos y muros. Vamos a ver, a "ver-nos".
Y no va a ser fácil, no lo es desde ahora. Será como aprender a caminar, y una vez que caminemos será como aprender a caminar entre las rocas o sobre las dunas, sobre el barro o sobre una montaña empinada.
Estoy sintiendo cómo se transforma todo a mi alrededor, y como al mismo tiempo esa onda expansiva me transforma.
Entiendo cada vez más, que todos estamos unidos en una inmensa tela de araña Universal y todos nuestros actos y movimientos tienen un efecto consecuente. Y en la pareja, espejos, ni más ni menos.
En eso estamos, tratando de entender.
Intento descifrar este momento aunque no pueda. Sonrío por instantes, recuerdo recuerdos de tiempos eternos. Siento. Eso hago, siento. Porque aunque quisiera, no creo poder comprender con mi mente finita lo que el Universo nos depara.

Auch. Así estamos,
intentando surfear la que se viene....

©®
Cecilia Reynal O´Connor

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